
La anestesiología en los próximos 10 años

La incorporación de nuevas tecnologías, la integración de datos fisiológicos, la inteligencia artificial y la expansión del enfoque perioperatorio están redefiniendo la práctica cotidiana y el rol del anestesiólogo.
En este artículo, el Dr. Alejandro Placenti, Subsecretario Científico y Tecnológico de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), analiza cuáles son los principales avances que ya están en marcha y cómo podrían impactar en la especialidad en la próxima década.
De la anestesia intraoperatoria al cuidado perioperatorio integrado
¿Está cambiando la anestesiología o solo estamos incorporando más tecnología?
La anestesiología está atravesando una transformación profunda que va mucho más allá de la incorporación de nuevos dispositivos. El cambio central no es estrictamente tecnológico, sino conceptual. En las últimas décadas, la práctica anestésica se apoyó en la interpretación de parámetros aislados; hoy, en cambio, avanza hacia un modelo integrado, en el que múltiples datos fisiológicos se combinan y analizan en tiempo real para guiar la toma de decisiones clínicas.
En este nuevo escenario, la especialidad evoluciona hacia una anestesia más predictiva, personalizada y orientada a los resultados perioperatorios, dejando de estar limitada exclusivamente al acto intraoperatorio. Muchos de estos cambios no pertenecen a un futuro lejano: ya existen en forma incipiente y se encuentran actualmente en distintos procesos de validación clínica e implementación progresiva.
¿Cómo está cambiando el cuidado anestésico perioperatorio?
La innovación en anestesiología ya no se concentra únicamente en el quirófano. El cuidado anestésico se está transformando en un verdadero continuo perioperatorio que abarca la evaluación preoperatoria, la optimización del paciente, el manejo intraoperatorio y el seguimiento posoperatorio.
En este contexto, la estratificación de riesgo y la optimización prequirúrgica adquieren un rol cada vez más relevante. La calidad del proceso de evaluación preanestésica no solo condiciona los resultados clínicos, sino también la experiencia global del paciente. La telemedicina, por su parte, ha dejado de ser una solución coyuntural para consolidarse como una herramienta estructural, capaz de mejorar el acceso, la eficiencia y la consistencia de las evaluaciones. Todo esto favorece que el anestesiólogo asuma un rol más activo en la coordinación del cuidado perioperatorio, especialmente en los aspectos clínicos directamente relacionados con la cirugía y la anestesia.
¿La anestesia será más personalizada?
Sí. Uno de los cambios más relevantes será el abandono del enfoque promedio en favor de una anestesia verdaderamente individualizada.
La práctica futura se basará en la integración de múltiples variables propias de cada paciente, como la fragilidad y la edad biológica, las comorbilidades, la respuesta fisiológica intraoperatoria en tiempo real y el riesgo dinámico de eventos adversos. Esta información permitirá ajustar de manera más precisa la ventilación, la hemodinamia y la administración de fármacos.
Tecnología, datos e inteligencia artificial: de la reacción a la predicción
¿Cómo evolucionará la monitorización intraoperatoria?
El monitoreo intraoperatorio está dejando de ser fundamentalmente reactivo para volverse progresivamente predictivo. Ya no se trata solo de detectar una alteración una vez instaurada, sino de anticiparla.
Los sistemas actuales avanzan hacia la integración simultánea de múltiples señales fisiológicas —como presión arterial, gasto cardíaco, variabilidad hemodinámica, perfusión tisular, electroencefalografía y mecánica respiratoria— mediante algoritmos capaces de identificar patrones de deterioro antes de que el evento clínico se manifieste de forma evidente. Este enfoque desplaza la atención desde valores aislados hacia el análisis de tendencias, la coherencia fisiológica y la interpretación integrada de datos, favoreciendo un manejo más proactivo y preventivo del paciente anestesiado.
¿Qué papel tendrá la inteligencia artificial en anestesiología?
La inteligencia artificial no reemplazará al anestesiólogo. Su función principal será actuar como un sistema de soporte a la decisión clínica.
Sus aplicaciones más relevantes se orientan a la predicción de eventos intraoperatorios, el análisis continuo de señales fisiológicas complejas, la generación de alertas tempranas basadas en patrones y no únicamente en umbrales fijos, y la integración de grandes volúmenes de información en tiempo real. El verdadero valor de la inteligencia artificial no reside en automatizar decisiones clínicas, sino en ampliar la capacidad del anestesiólogo para procesar información compleja, reducir la carga cognitiva durante el acto anestésico y contribuir a una mayor seguridad del paciente.
¿Qué son los sistemas de anestesia en circuito cerrado?
Los sistemas de anestesia en circuito cerrado, o closed-loop, utilizan señales fisiológicas del paciente para ajustar automáticamente la infusión de fármacos dentro de límites previamente definidos por el anestesiólogo.
En la actualidad, su uso se concentra principalmente en entornos de investigación o en aplicaciones clínicas muy controladas. A futuro, se espera una adopción progresiva de modelos de automatización parcial, siempre bajo supervisión constante del profesional, especialmente en contextos clínicos estables y repetitivos. En este esquema, el anestesiólogo mantiene la responsabilidad estratégica del manejo anestésico, mientras el sistema colabora en la titulación fina de los fármacos.
¿Cómo impactará la conectividad entre dispositivos y sistemas clínicos?
La creciente interoperabilidad entre monitores, ventiladores, bombas de infusión y sistemas de historia clínica electrónica permitirá reducir errores humanos, automatizar la documentación, sincronizar eventos clínicos y optimizar procesos asistenciales y administrativos.
Este ecosistema tecnológico transforma progresivamente el rol del anestesiólogo, que pasa de ser un operador manual a convertirse en un integrador de información y supervisor de sistemas complejos. Lejos de simplificar la tarea, este cambio eleva el nivel de juicio clínico requerido y refuerza la centralidad del anestesiólogo en la toma de decisiones.
Nuevas herramientas, nuevos saberes y un rol profesional en redefinición
¿Cómo cambiará la ventilación mecánica en anestesia?
La ventilación mecánica en anestesia evoluciona hacia modelos cada vez más personalizados y fisiológicamente adaptados.
El foco deja de estar únicamente en el volumen y la presión del respirador, para incorporar conceptos como poder mecánico, forma de entregar el flujo inspiratorio y espiratorio y la sincronía paciente–ventilador.
Se consolida así el concepto de ventilación protectora real, acompañado por el desarrollo de modos ventilatorios asistidos proporcionales, la automatización de maniobras de reclutamiento pulmonar y una integración cada vez mayor entre los parámetros ventilatorios, los datos hemodinámicos y la información metabólica. En paralelo, las estaciones de anestesia evolucionan hacia sistemas integrados, donde los distintos datos clínicos se visualizan en interfaces unificadas que facilitan la toma de decisiones perioperatorias.
¿Qué avances se esperan en los fármacos anestésicos?
El desarrollo farmacológico en anestesia apunta menos a cambios disruptivos y más a mejorar la previsibilidad, la seguridad y la capacidad de titulación de los agentes disponibles.
Las principales líneas de avance incluyen la aparición de nuevos hipnóticos con metabolización rápida, la modificación de fármacos clásicos para reducir su impacto hemodinámico y el desarrollo de sistemas de liberación controlada de anestésicos locales. El objetivo común de estas estrategias es lograr una dosificación más precisa, reducir la variabilidad interindividual y facilitar despertares más predecibles y controlados.
¿Cómo cambiará la formación en anestesiología?
La educación anestesiológica también se encuentra en plena transformación. Ganan protagonismo la simulación de alta fidelidad, el entrenamiento basado en competencias, la evaluación objetiva de habilidades técnicas y no técnicas, y el uso de plataformas digitales para el aprendizaje continuo.
El modelo educativo avanza hacia la medicina basada en competencias, en la que la certificación no depende únicamente del tiempo de formación, sino de la demostración objetiva de habilidades clínicas y profesionales. Este enfoque ya se refleja en sistemas estructurados de evaluación clínica objetiva, como el ECEO que, desde 2025, se lleva a cabo en el Curso de la Carrera de Médico Especialista de la AAARBA.
Reflexión final
En resumen, el Dr. Alejandro Placenti sostiene que la innovación en anestesiología no es solo tecnológica. Se trata de una transformación integral del cuidado clínico, de los modelos educativos y de la práctica profesional. Según él, la especialidad avanza hacia un modelo más predictivo, personalizado, integrado y seguro.
El doctor es positivo en cuanto a que lejos de perder relevancia, el anestesiólogo fortalece su rol como integrador de información, líder perioperatorio y garante de la seguridad del paciente.


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